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¿Qué es la psicosomática?

      La Escuela de Psicosomática de París  (IPSO-París), a la que se adhiere SEPIA teóricamente, es una corriente psicoanalítica freudiana fundada a mediados del siglo XX por autores como Pierre Marty, Michel Fain, Michel de M’Uzan,  y Christian David.

 

      A diferencia del psicoanálisis clásico, que se centra en el “sentido” simbólico de los síntomas, como en la histeria, esta Escuela propone que la enfermedad orgánica grave surge cuando el aparato psíquico falla en su capacidad de procesar la excitación que provocan los traumas precoces.

 

      Sus conceptos fundamentales y más conocidos se refieren a:

 

-Pensamiento operatorio : Descrito por Pierre Mary, consiste en un modo de funcionamiento mental, factual, actual, concreto y carente de fantasía, de valor simbólico. El paciente describe “qué” hace, pero no “qué” siente.

 

-Vida operatoria: Desde su experiencia clínica como psicoanalista y psicosomatólogo, Claude Smadja desarrolla y profundiza en los estudios de los “estados operatorios” y su perspectiva metapsicológica. Su trayectoria le lleva a subrayar la importancia del territorio psíquico situado <<más allá del principio del placer>>, bajo el signo de la pulsión de muerte, lugar del que proceden los mecanismos que distorsionan la evolución psíquica del individuo y su vida pulsional.

 

-Pobreza de la vida onírica: Los sueños del paciente psicosomático son escasos o muy literales, lo que indica una dificultad  para elaborar conflictos a través del inconsciente. Son sueños crudos, con un contenido manifiesto que reproducen, como una repetición exacta, la actividad en el estado de vigilia del paciente.

 

-Depresión esencial: Descrita también por P.Marty, es el aspecto afectivo del estado operatorio. Es una depresión sin síntomas clásicos, sin objeto de pérdida (culpabilidad, autorreproches, tristeza, ideas suicidas etc.), que se caracteriza por una “caída” de la libido (energía vital) y un vacío afectivo profundo. El paciente no es consciente de su estado, es siempre su entorno el que percibe el cambio viendo que  el sujeto ya no es el mismo que antes.

 

-Desmentalización: Concepto introducido por Michel Fain, es el proceso por el que las funciones mentales (representaciones, afectos, fantasías, sueños etc.) se degradan, dejando al cuerpo solo frente a las excitaciones biológicas, lo que facilita la aparición de la enfermedad somática.

 

-Desorganización: Fue P.Marty quien habló de esta fuerza deconstructora que en ciertos momentos traumáticos borra las bases sobre las que se establece la organización psíquica del sujeto.

 

      La corriente psicosomática de orientación psicoanalítica parte del hombre enfermo y de su funcionamiento psíquico para comprender las condiciones en las que puede desarrollarse una enfermedad.

 

      Para los autores fundadores de la Escuela de París (IPSO-París), la psicosomática concierne al hombre enfermo, y no solamente a la enfermedad somática. Sus concepciones y conceptos se arraigan todos en el psicoanálisis freudiano, al que se asocia de una manera íntima una concepción evolucionista de los sistemas vivos, lo que condujo a una nueva clínica : los conceptos fundamentales anteriormente citados más otros,  como los “procedimientos autocalmantes”-Gérard Szwec-, “los esclavos de la cantidad”, “lo mismo y lo idéntico”, “el trabajo del tránsito a la muerte – Michel de M’Uzan-, “la relación de objeto alérgica “ –P.Marty-, “el preconsciente anémico”-Nicos Nicolaídis-, “la enfermedad como objeto”- Claude Smadja etc. etc. Esta concepción evolucionista también llevó  a una nueva comprensión de los procesos psicosomáticos (procesos de regresión y procesos de desorganización).

 

      Según Claude Smadja, el futuro de la psicosomática, para  la Escuela de París, está en profundizar las relaciones que conducen a las enfermedades somáticas y los efectos de la destructividad psíquica. Así como el estudio profundo de las formas precoces de organización del masoquismo en la vida psíquica de los sujetos enfermos.

 

Isabel Usobiaga y Pierre Marty (1)

Isabel Usobiaga y Pierre Marty

PIERRE MARTY

 

Interesado desde siempre por la biología y las teorías evolucionistas desde la situación prenatal, descubre la existencia de  una integración progresiva y jerarquizada de las funciones y dinamismos mentales. El principio evolucionista permite comprender la noción de “desorganización” en aquellos casos en los que presentan movimientos “contraevolutivos”. La evolución está jalonada por acontecimientos que tienen lugar a lo largo de la vida del individuo y que en ocasiones marcarán puntos de fijación en el organismo, en el soma, que servirán como “plataformas de regresión” y que, ante el movimiento contraevolutivo desorganizador, funcionarán como diques que determinaron dicha desorganización gracias a la enfermedad del órgano. Es decir, Marty concibe la enfermedad somática como un mecanismo de defensa (defensa somática), que entra en funcionamiento en el momento en que los mecanismos de defensa neuróticos (o psicóticos) resultan desbordados. “Los mecanismos de acción de la placenta, del sistema cardiovascular, más tarde de la respiración, de la piel, del aparato digestivo, después de la organización genital, por no citar otros, y sobre todo la línea de la sensoriomotricidad, aseguran (… ) además de las funciones propias, un sistema de relación con el exterior. El edificio biológico humano, durante su construcción puede ser profundamente trastornado por la incidencia de dificultades primitivas sobre las funciones fisiológicas de la relación”. Esto le lleva a abandonar la idea de describir auténticas estructuras psicosomáticas (con excepción de la “estructura alérgica esencial”) ya prestar una atención exquisita a la historia del paciente, a sus raíces, a sus conflictos familiares, influencias culturales y económicas, etc. “Los mecanismos que actúan son poco conocidos (…) Pero no sabríamos, en ningún caso, hablar de una elección (de órgano), ni siquiera inconsciente. Se trata de un determinismo profundo instalado en el periodo prenatal, en el nacimiento y en los primeros años de vida, determinismo que se confunde a menudo con la herencia y con frecuencia próxima a ella, de la que se distingue, no obstante, al menos. de forma teórica”.

 

      Realizó los primeros trabajos con Michel Fain y Simone Marty, más tarde con Michel de M’Uzan y Christian David, creando en 1962 la “École de Paris”, a la que muy pronto se incorporaron Catherine Parat, Denise Braunschweig y Sami-Ali. A finales de diciembre de 1972 se creó el “Institut de Psychosomatique” (IPSO-París). Consiguió el reconocimiento por parte de la administración pública de la importancia de la labor que el equipo llevaba a cabo. El 3 de abril de 1978 el Hôpital de la Poterne des Peupliers abrió sus puertas para recibir a los primeros pacientes (actualmente, dicho hospital lleva el nombre de Pierre Marty). A consecuencia de la numerosa afluencia de pacientes, fue necesaria la apertura en 1984 de una unidad anexa-“Unité du Château”- en otro barrio de París. Se trataba de encontrar los enfermos somáticos en las consultas hospitalarias y de abordarlos desde un punto de vista psicoanalítico, tanto para investigar, como para tratarlos.

 

      A partir de la referencia al conflicto individual, Pierre Marty define las nociones de enfermo psicosomático y de enfermedad psicosomática: “Se dirá que un enfermo es psicosomático cuando se establezca la relación precisa que existe entre su situación conflictiva y su enfermedad. Se dirá que una enfermedad es psicosomática cuando se establezca la relación precisa que existe entre la situación conflictiva del enfermo y su enfermedad y ello hasta en la forma misma de su enfermedad”. Si la noción de <<relación precisa>> entre conflicto psíquico y enfermedad somática se inscribe en la prolongación de la noción de Alexander de <<conflicto específico>>, al contrario, la interpretación de la relación de causalidad entre el conflicto psíquico y la la expresión somática es diferente entre los dos autores: para Alexander, esta relación de causalidad recurre a las vías nerviosas neurovegetativas, mientras que para Marty la relación de causalidad reposa sobre las vías pulsionales.

 

      Este modo de pensamiento nuevo que asocia expresiones somáticas, funcionales u orgánicas, al dinamismo de la vía psíquica, concluye en una concepción psicoanalítica que pone en valor la dimensión económica de los procesos de transformación psíquica, tanto en su sentido evolutivo como en su sentido regresivo. . La noción de somatosis nació de esta aproximación económica nueva que permite religar conceptualmente los acontecimientos psíquicos específicos a las enfermedades somáticas.

 

      Para el psicoanalista, el enfermo somático es un paciente en el que el Yo está en el corazón de una lucha entre fuerzas pulsionales adversas y que momentáneamente se resolvió mediante la presencia de la autodestrucción a través de lo que Marty llamó un movimiento de desorganización y André Gren un proceso de desobjetalización.

 

    En la cura de un enfermo con un psicoanalista, la actividad objetalizante de este último tiene como fin el reforzar las investigaciones eróticas de su paciente enfermo y de inscribir lo que pueda ser de los acontecimientos irrepresentables y traumáticos en el terreno psíquico.

 

“L’École de Paris”, continuó su labor de formación, creándose nuevos grupos en diversos lugares de Francia y en otros países.  Esta expansión dio lugar a la creación de la Asociación Internacional de Psicosomática Pierre Marty que aglutina a los grupos que tienen capacidad formadora reconocida: París, Toulouse, Aix en Provence, Atenas, SEPIA, Buenos Aires, Estambul y, recientemente, Brasil.